Cómo recordar a un ser querido en Todos los Santos, también a distancia
El 1 de noviembre, muchas personas se acercan al cementerio para llevar flores a los suyos. Pero no todo el mundo puede hacerlo. Hay quien vive en otra ciudad o en otro país, quien no puede desplazarse por salud o por trabajo, y quien no tiene una tumba que visitar porque las cenizas se esparcieron en el mar o en la montaña.
No estar allí no significa no recordar. Estas son algunas formas sencillas de honrar a un ser querido en Todos los Santos, estés donde estés.
Ideas sencillas para recordar desde casa
- Enciende una vela. Es uno de los gestos más antiguos de estas fechas y se puede hacer en cualquier lugar. Ponla junto a una foto suya y deja que acompañe la tarde.
- Prepara su receta. Ese guiso, ese bizcocho o esos buñuelos que le salían como a nadie. Cocinar lo que le gustaba es una forma muy cercana de tenerle presente.
- Saca las fotos antiguas. Repasar un álbum, ordenar fotos en el móvil o elegir una para enmarcar. Si hay niños en casa, es el momento de contarles quién era.
- Escríbele unas líneas. Una carta, un mensaje o simplemente lo que te gustaría contarle hoy. No hace falta que nadie lo lea.
- Escucha su música. Esa canción que siempre ponía en el coche o que cantaba en las fiestas.
- Visita un lugar que fuera suyo. Un parque, un bar de siempre, la playa donde pasaba los veranos. Cualquier sitio con su recuerdo puede ser hoy tu lugar para recordarle.
- Llama a alguien que también le quería. Un hermano, una amiga de toda la vida. Compartir una anécdota acorta cualquier distancia.
Cuando su lugar es el mar, la montaña o tu propia casa
Hay quien quiso que sus cenizas volvieran al mar donde nadaba cada verano, a la montaña que subió tantas veces o al pueblo de su infancia. Y hay quien sigue en casa, cerca de los suyos. Son despedidas llenas de sentido, aunque en Todos los Santos puedan dejar una sensación extraña: no hay una lápida que limpiar ni unas flores que cambiar.
Pero el recuerdo no necesita una dirección. Puedes volver a ese lugar que eligió, aunque sea con la mirada en una foto. Puedes plantar algo en su memoria y verlo crecer cada año, o preparar en casa un rincón con su foto, una vela y algo que le gustaba. Al final, su lugar es allí donde alguien se detiene un momento a recordarle.
Recordar juntos, aunque estéis lejos
Cuando la familia y los amigos viven repartidos, es difícil coincidir en el cementerio. Un homenaje online permite que todos tengan un mismo lugar al que acudir ese día, desde donde estén.
En un memorial de Obi Memorial cualquier persona puede encender una vela o dejar un mensaje, y el enlace se comparte en un momento por WhatsApp. Así, el 1 de noviembre, la hija que vive en Londres, el nieto que estudia en otra ciudad y la vecina de toda la vida pueden recordar juntos, cada uno desde su casa. Y el memorial sigue ahí para el próximo año, para su cumpleaños o para cualquier día en que apetezca volver.
Si te interesa saber más sobre el origen de estas fechas, te lo contamos en Todos los Santos en tiempos de Halloween: las tradiciones que nos unen.